Nuestras actividades diarias están basadas en las relaciones interpersonales, ya sea con la familia, compañeros de trabajo, colaboradores, proveedores, o bien, a nivel interinstitucional, ya sea entre empresas, oficinas de gobierno o entre ellas mismas, por lo que de manera natural y seguramente de manera inconsciente, aplicamos relaciones públicas.

Recordemos que éstas buscan la empatía entre los públicos objetivo, generando una relación a largo plazo, en la que se alcancen objetivos en común.

Con base a lo anterior, este nuevo año está lleno de oportunidades para que nuestras relaciones públicas, interpersonales, laborales y profesionales, sean mejoradas con base al año anterior, a través de la implementación de acciones específicas.

Para realizar de manera consciente su implementación, a continuación, te presento las siguientes diez recomendaciones para este 2025:

  • Define tu objetivo.

    En el orden personal, profesional o laboral, ¿qué queremos lograr, qué queremos posicionar?

    • ¿A quién(es) te quieres dirigir?

    Recuerda que tener identificado el público objetivo es básico para diseñar una estrategia y definir acciones específicas, lo que implica estudiar sus hábitos, rutina, intereses, entre otras cosas.

    • Tener un proyecto estructurado y claro.

    Para iniciar un acercamiento, comenzar la vinculación y mantenerla, debes conocer con precisión tu proyecto. Es decir, tenerlo muy bien estudiado, en lo que consiste, las áreas donde requieres la colaboración de un especialista, socio, inversionista, proveedor, etc.

    • Cuidar tu imagen.

    A nivel personal y/o institucional debes tener una imagen impecable. Y no sólo se refiere a la ropa, sino a la señalética, a los uniformes, a la limpieza, a la atención, a las redes sociales, al lenguaje.

    Además, si el público con el que quieres “conectar”, lo tienes identificado, debes observarlo para tratar de ponerte en sus zapatos y así entender más su comportamiento e intereses.

    • Ganar-ganar.

    Las relaciones públicas se basan en un ganar-ganar. Ser lo más justo y equilibrado posible. Es como un rompecabezas, donde las piezas deben ubicarse para complementarse. En un encuentro de negocios, pregúntate, “si te acercas a mí, ¿por qué debo escucharte?”. Tu necesidad cómo la puedo aprovechar yo, y viceversa.

    • Memoriza los nombres.

    Nuestro nombre es la palabra más dulce que podemos escuchar. Así que procura grabar el nombre de tu interlocutor. Esta es una regla básica si quieres generar empatía con la persona.

    • Detalles.

    Tanto a nivel personal como empresarial, las felicitaciones, llamadas, cartas, correos, mensajes, son excelentes opciones para presentarte, mantener y cuidar tus relaciones.

    Conocer las fechas y datos importantes es información importante que te ayudará a que te vayan identificando y distinguiendo de los demás y que también te permitirá generar interés en las personas o instituciones.

    • Redes sociales.

    Si tienes redes sociales, cuida tus fotos y tus publicaciones. Tanto tu foto de perfil como tus imágenes y contenidos, hablan de ti. Recuerda que si abres una cuenta de redes sociales es para alimentarla y atenderla. Esto por supuesto también aplica en lo empresarial, e inclusive es más delicado por lo que conlleva una marca.

    • Ortografía y redacción.

    Una falta de ortografía puede cambiar el mensaje o el contexto del mismo. Cuando tengas dudas ortográficas, revisa las fuentes especializadas para consultar posibles errores ortográficos y ajusta si es necesario. Así mismo, la redacción debe ser clara con un lenguaje apropiado que entienda el receptor.

    • Puntualidad.

      Si acordaste algo o hiciste un compromiso con fecha y hora determinadas, cúmplelo. De lo contrario la confianza que comenzaste a sembrar, se derrumbará. Recuerda que la confianza tarda en construirse y basta un segundo para que se extinga.

      Este año tienes la oportunidad de hacer tus relaciones interpersonales y vínculos empresariales más estratégicas y más efectivas. Lo importante es saber lo que quieres y prepararte para ello, con organización y dedicando tiempo para diseñar una buena estrategia de relaciones públicas.

      Si eres tienes una empresa o un emprendimiento, debes establecer el cómo quieres que te mire tu público objetivo, como un automóvil de lujo último modelo o como un auto descuidado en el deshuesadero. Si tienes colaboradores, recuerda comunicar tu plan para detallarlo y darle la forma, establecerlo mediante un reglamento y protocolo a seguir, y darlo a conocer al personal. ¡Asesórate si lo necesitas!